Diagnóstico operativo
Comprender la empresa real y priorizar oportunidades.
La entendemos siguiendo su trabajo real.
Una organización puede explicar perfectamente cómo cree que funciona y, al mismo tiempo, trabajar de otra manera en el día a día.
No es una anomalía. Es normal.
Por eso necesitamos observar hechos.
No existe una empresa ideal universal.
Optimizar sin conocer tu objetivo puede significar hacer muy eficiente una dirección que no querías tomar.
Seleccionamos una obra, un mantenimiento, una instalación, un servicio o un proyecto.
Reconstruimos su historia completa. Desde la primera oportunidad hasta el cobro.
No estudiamos únicamente lo que debería haber ocurrido.
Estudiamos lo que ocurrió.
Cada hallazgo debe terminar en una pregunta:
Puede ser:
Comprender objetivos y realidad operativa.
Diseñar una forma clara de trabajar: responsabilidades, secuencia, información y siguientes pasos.
Convertir hechos en información útil para dirigir.
Eliminar tareas repetitivas y hacer que determinados hechos activen automáticamente el siguiente paso cuando tenga sentido.
Acompañar la operación, medir, corregir y mejorar de forma continua.
Una solución no existe porque esté bien diseñada.
Existe cuando las personas pueden trabajar con ella.
Por eso implantamos, formamos, observamos el uso real y corregimos.
Comprender la empresa real y priorizar oportunidades.
Diseñar y ejecutar los cambios organizativos y tecnológicos necesarios.
Acompañar la evolución de la empresa y seguir mejorando el sistema.